Mientras la sede nacional de la Cruz Roja Mexicana anunció el cierre indefinido de su delegación en Ciudad Victoria y de bases operativas en ocho municipios de Tamaulipas por problemas administrativos y financieros, en Tampico el tema derivó en un cruce de declaraciones entre autoridades municipales y regidores.
El regidor panista Mon Marón señaló que la crisis no apareció de la noche a la mañana.
“La falta de apoyo institucional, tanto del Gobierno del Estado como del Gobierno Municipal de Tampico, ha terminado por poner en riesgo la operación de una institución que cumple una función esencial para la sociedad”, indicó.
Tras advertir que la ciudad no puede quedarse sin este servicio, el edil lanzó un llamado “claro, directo y firme” a las autoridades para actuar de inmediato.
“La salud, la seguridad y la vida de los tampiqueños no pueden quedar abandonadas por falta de voluntad política”, expresó.
Por su parte, la alcaldesa de Tampico, Mónica Villarreal Anaya, calificó como “desafortunadas” las declaraciones del regidor y defendió el respaldo institucional hacia la benemérita organización.
“Me extraña porque él es regidor y en una de las sesiones autorizamos 50 mil pesos mensuales para la Cruz Roja de Tampico. El Gobierno del Estado apoya mensualmente a la Cruz Roja con un millón 750 mil pesos para su distribución en delegaciones”, precisó.
El Ayuntamiento ha destinado para la reparación de ambulancias una inversión superior a los 130 mil pesos, detalló.
El anuncio del cierre de delegaciones y bases operativas en la entidad ha encendido el debate sobre el estado financiero y administrativo de la institución, así como sobre la necesidad de garantizar la continuidad de los servicios de emergencia en la región.
