Eje Sur
Matamoros junto a Reynosa y Nuevo Laredo se han consolidado como un eslabón importante en el huachicol fiscal durante los gobiernos federales de Morena. La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) registró 66 incidencias en aduanas del norte del país.
El reporte establece que 50 se hicieron durante el sexenio de López Obrador y 16 durante el primer año del actual Gobierno.
El mayor número de hallazgos se generaron el año pasado, al sumar 37 casos y, de ellos, casi todos, salvo uno, fueron reportados en la Aduana de Matamoros, Tamaulipas.
Las otras aduanas que generaron reportes son Reynosa, Nuevo Laredo, Ciudad Juárez, Mexicali, Sonoyta y Colombia.

Tamaulipas se confirma como el estado con mayor número de reportes de este tipo de contrabando.
El verdadero foco rojo, que son los puertos marítimos de Tampico y Altamira, no ha sido reportado por la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM).
A pesar de que el ingreso ilegal de hidrocarburos asciende a 3 millones 485 mil 85 litros detectados en la frontera (con un valor declarado de casi 32 millones de pesos), la omisión de los hallazgos en los puertos clave de Altamira y Tampico es la señal de alarma más grave.
Es precisamente en el ingreso marítimo, que es la especialidad de la Secretaría de Marina (SEMAR) en la región, donde se han señalado directamente a altos mandos. En esos casos no reportados por la ANAM, están implicados los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, ambos altos mandos de la SEMAR y sobrinos del ex titular de esa dependencia, así como Roberto Blanco Cantú, apodado “El Señor de los Buques”.
El huachicol fiscal consiste en importar combustibles (diésel, gasolina) declarándolos bajo otra fracción arancelaria para evadir el Impuesto Especial a la Producción y Servicios (IEPS), una práctica que el propio Secretario de Hacienda, Edgar Amador, cifró en un daño de 16 mil millones de pesos por contrabando y facturación ilegal a nivel nacional.
