Eje Conurbado
«A mí no me van a doblar», señaló el empresario, Ricardo Salinas Pliego una vez dado a conocer el fallo de la Suprema Corte que lo obliga a pagar sus adeudos fiscales que -hasta septiembre pasado- sumaban 47 mil 407 millones de pesos, incluyendo multas, recargos y actualizaciones.
Las deudas de Grupo Salinas iniciaron en 2008, cuando la empresa Elektra declaró supuestas pérdidas al vender acciones, aunque la realidad indica transferencia de recursos entre las empresas del mismo grupo para aparentar pérdidas, como ha denunciado la Procuraduría Fiscal.
«En lugar de ponerse a gobernar y darle seguridad a los mexicanos, se ponen a romper todas las leyes para intentar hacer feliz a un pobre anciano corrupto que vive escondido de la gente y atormentado por darse cuenta de que todas sus ideas fueron y serán un fracaso”, expresó Ricardo Salinas Pliego, en su cuenta de X.
Crítica que la resolución dada a conocer ayer coincide con el cumpleaños 72 del expresidente, Andrés Manuel López Obrador.
El Código Fiscal de la Federación establece para los deudores acordar con el SAT el pago hasta en 36 parcialidades mensuales, pero con varias condiciones, entre ellas, liquidar de inmediato un 20 por ciento del crédito y seguir pagando recargos por la parte que se está difiriendo.
El beneficio anterior, en teoría, sólo aplica a impuestos que debieron pagarse en los seis meses previos.
En caso de una negativa por parte de la empresa para cubrir sus adeudos, se tomarán los bienes y activos que se entregaron en garantía, como cartas de crédito, edificios y oficinas.
Si lo anterior no fueran suficientes, se podrá solicitar a un juez el embargo inmediato de propiedades o, incluso, el congelamiento de cuentas.
“Golpe fulminante a la justicia y al Estado de Derecho”, consideró Grupo Salina la determinación de la Suprema Corte de desechar nueve amparos de los abogados de Ricardo Salinas Pliego.
