Eje Conurbado
En un esfuerzo urgente por contener el avance del gusano barrenador en el noreste de México, el Gobierno de Estados Unidos anunció la habilitación de una planta dispersora de moscas estériles en Tampico. La medida busca reforzar la estrategia binacional ante los recientes casos registrados en bovinos de Nuevo León durante septiembre y octubre.
La operación de dispersión aérea será coordinada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). Con ello, la liberación de insectos abarcará ahora toda la franja fronteriza entre México y la Unión Americana, ampliando el protocolo que antes se concentraba en el sureste del País.
Brooke Rollins, titular del USDA, informó que la decisión fue discutida durante su reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Agradezco a la presidenta Claudia Sheinbaum por recibirme en el Palacio Nacional, donde tuvimos una conversación productiva y positiva sobre cómo continuaremos trabajando estrechamente para erradicar el gusano barrenador, que está afectando negativamente a ambas economías”, declaró.
Actualmente, las moscas estériles se producen en Panamá, pero el USDA prevé que México participe directamente en la fabricación a partir del verano de 2026, cuando concluya la planta en construcción en Metapa, Chiapas.
La liberación de moscas estériles macho es una técnica probada para controlar al gusano barrenador: los insectos se aparean con hembras silvestres y provocan que la población disminuya de forma gradual hasta su erradicación.
La amenaza para Estados Unidos ha crecido conforme la plaga avanza por el este de México. Su desplazamiento —desde Chiapas hacia Campeche, Tabasco, Veracruz y, más recientemente, Nuevo León— representa la ruta más rápida y riesgosa de infestación hacia Texas, según un modelo de dispersión publicado en julio en la revista Scientific Reports.
