Eje Conurbado
Bajo el argumento de salvar un sistema de pensiones en “quiebra técnica”, la iniciativa enviada por el gobernador morenista, Américo Villarreal Anaya, al Congreso de Tamaulipas propone castigar, a partir del próximo año, el salario real y las prestaciones de los trabajadores al servicio del Estado.
La reforma a la Ley del Instituto de Previsión y Seguridad Social del Estado de Tamaulipas (IPSSET), identificada como Iniciativa LEG66-1090, plantea ampliar la base de cotización de los burócratas, incorporando ingresos que hasta ahora estaban exentos, lo que en los hechos representa una reducción directa del ingreso disponible de miles de trabajadores activos.
El proyecto establece que conceptos como compensaciones, bonos, estímulos y otras percepciones ligadas al desempeño o a funciones específicas sean considerados para el cálculo de aportaciones.
Esto obligaría a los empleados a pagar más por su jubilación sin que exista una mejora inmediata en sus condiciones laborales ni garantías claras de viabilidad futura del sistema.
Aunque la iniciativa incrementa la carga contributiva tanto para los trabajadores como para el propio Estado, pero traslada el mayor impacto al empleado, al descontar mayores montos de su salario mensual.
Para la burocracia, esto se traduce en menos ingreso neto, menor capacidad adquisitiva y una afectación directa a prestaciones que históricamente habían sido protegidas.
La administración de Villarreal Anaya justifica la reforma como una medida necesaria para evitar el colapso financiero del IPSSET.
Para los trabajadores del Estado, la reforma no significa un rescate, sino un ajuste forzoso: pagar más hoy, perder ingreso real y confiar en que mañana el sistema funcione. Una apuesta obligada, sin margen de decisión, que vuelve a colocar el costo de la crisis en los mismos bolsillos.
La aprobación de la iniciativa podría darse este viernes a las 4:30 de la tarde, por los diputados del Congreso del Estado, donde Morena mantiene mayoría.
