Fallas técnicas descarrilan tren construido por AMLO

Eje Conurbado

El descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido este domingo en Oaxaca, que dejó un saldo de 13 personas fallecidas y más de 100 heridos, se registra tras un año de intervenciones urgentes por inestabilidad en la infraestructura.

Reportes sobre la obra señalan que el proyecto ha enfrentado deficiencias relacionadas con taludes inestables, el uso de durmientes de madera vieja, equipo obsoleto y una aceleración en los tiempos de construcción.

Tren Interoceánico usa convoyes de los 70

De acuerdo con información publicada por el portal especializado trains.com, México adquirió en el Reino Unido locomotoras y vagones de pasajeros usados, fabricados entre 1976 y 1982, para ser incorporados al Tren Interoceánico.

Se trata de trenes británicos High Speed Train (HST) que cuentan con entre 44 y 50 años de haber entrado en operación. El equipo principal se compone de:

11 coches remolque.

3 locomotoras diésel HST Clase 43, procedentes de los operadores británicos Great Western Railway y LNER. Estas unidades fueron modernizadas a media vida, proceso que incluyó la instalación de nuevos motores.

A este parque vehicular se suma equipo de origen estadounidense:

Locomotoras SD70M (ex Union Pacific).

Coches Amfleet (ex Amtrak).

Un coche domo construido en 1954.

El texto subraya que, aunque se trata de material usado de varias décadas de antigüedad, su incorporación tiene como fin permitir el inicio de los servicios de pasajeros en el corto plazo.

Contrataciones de emergencia en 2025

Durante todo el 2025, la Secretaría de Marina (Semar), a través de la paraestatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT), realizó contrataciones de carácter urgente para intentar estabilizar los taludes en el tramo de Chivela a La Mata, sitio donde se produjo el siniestro.

Desde enero, el Capitán de Navío Gilberto Fernando Mellado Azahar, subdirector Técnico de FIT, advirtió sobre los riesgos estructurales:

«Es requerido, por seguridad a los usuarios, prever la estabilización de taludes que se encuentran contiguos a la vía, ya que por las intensas lluvias… los taludes se han visto afectados por inestabilidad en su arco de falla, generado arrastre de finos y derrumbes que, al no ser atendidos de manera oportuna, dañarían considerablemente la infraestructura ferroviaria y la seguridad del tren de pasajeros».

Derivado de esta situación, la empresa Infraestructura Capital Mexicano (ICM) recibió un contrato inicial de 322 millones de pesos para seis meses de labor.

Sin embargo, los trabajos resultaron insuficientes, lo que llevó a Mellado Azahar a adjudicar directamente un segundo contrato a la misma empresa el 10 de septiembre por 120 millones de pesos, bajo el concepto de obras «de emergencia por fenómenos meteorológicos».

Evolución del proyecto y costos

La problemática en los taludes —pendientes artificiales necesarias para la vía cuya estabilidad evita deslizamientos— evidencia las dificultades en la rehabilitación de la Línea Z (Coatzacoalcos a Salina Cruz). El plan original del proyecto se centraba exclusivamente en mejorar la capacidad para trenes de carga; no obstante, se integró posteriormente el servicio de pasajeros.

Debido a las condiciones orográficas y del terreno, las obras iniciadas en 2019 se extendieron hasta el presente año. Esto generó un incremento en la inversión, pasando de un costo original de 8 mil 657 millones de pesos a 16 mil 630 millones de pesos, cifra que no incluye las contrataciones emergentes realizadas durante 2025.

Con información de Reforma

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