Ayuntamiento reúne a familias interesadas en ayudar a mascotas rescatadas
La Laguna del Carpintero fue este domingo punto de encuentro para familias que acudieron no solo a pasear, sino a cambiarle el destino a perros y gatos rescatados.
En el marco de una jornada de adopción orgnazidad por el Gobierno Municipal de Tampico, la tarde transcurrió entre niños curiosos, parejas jóvenes y adultos mayores que se detenían frente a jaulas de diversos tamaños, donde cada animal cargaba una historia distinta, muchas de ellas marcada por el abandono.
Uno de los casos que más conmovió fue el de “Canelo”, un perro adulto rescatado en condiciones críticas en un basurero de la colonia Tamaulipas. Según se informó, fue hallado junto a sus crías: originalmente eran seis, aunque solo cuatro sobrevivieron. La madre, presuntamente, no corrió con la misma suerte.
La historia de una familia animal rota por la violencia y el descuido encontró un giro inesperado cuando Dora, una mujer que caminaba con dificultad apoyada en un bastón, decidió adoptarlo.

Con voz serena pero visiblemente afectada, relató que hace apenas tres días falleció su perra pitbull, Fiona, compañera de años. Buscaba, dijo, algo más que una mascota: buscaba compañía para sobrellevar el duelo.
En otra escena, una familia joven decidió llevarse a uno de los cachorros de tres meses. Explicaron que prefieren adoptar antes que comprar, al considerar que es una forma de ayudar y enseñar responsabilidad a sus hijos.
En Tampico, la adopción no fue solo un trámite: fue un acto de esperanza. Porque a veces, al rescatar un animal, también se rescata una parte de uno mismo.
