El gobernador de Nuevo León, Samuel García, aseguró que el estado hace frente a «lo que pasa» en Tamaulipas en materia de seguridad y en donde mantiene a la entidad en “batalla” por contrarrestar la situación.
Durante la graduación de 323 nuevos elementos de Fuerza Civil, el mandatario afirmó que, pese al crecimiento de la corporación estatal, Nuevo León mantiene una “franca batalla” frente a factores externos.
“Estamos en una franca batalla con lo que pasa siempre en Tamaulipas, en San Luis, en Coahuila, y por supuesto ser vecino de Estados Unidos es una bendición, pero también un reto para el tema de seguridad”, expresó.
Al referirse a las condiciones de seguridad, García descartó comparaciones con entidades como Yucatán, al considerar que el entorno geográfico y regional de Nuevo León implica mayores desafíos.
“Con todo respeto y amor a los yucatecos, no hay punto de comparación. Qué fácil sería estar rodeado de mar”, señaló.
La referencia a Tamaulipas como parte del contexto de inseguridad no es nueva en el discurso público de autoridades del noreste del país, donde históricamente las administraciones estatales han señalado factores externos para explicar dinámicas delictivas que impactan en sus territorios.
En ese sentido, las declaraciones del mandatario reavivan una narrativa recurrente en la región: la interdependencia en materia de seguridad, donde los efectos de la violencia trascienden fronteras estatales, y las responsabilidades suelen diluirse entre gobiernos vecinos.
