El Gobierno de Tamaulipas considera crítica la situación del abastecimiento de gasolina, aunque sostiene que el suministro en la entidad está plenamente garantizado y rechaza un desabasto generalizado.
El secretario de Energía estatal, Walter Julián Ángel Jiménez, reconoció que hay afectaciones locales: “Aunque Petróleos Mexicanos ha sido muy contundente con que no hay desabasto a nivel nacional, la situación sigue siendo crítica porque siete días de almacenamiento termina siendo una condición complicada” .
Sin embargo, atajó que la condición fronteriza del estado otorga ventajas particulares para asegurar el combustible y mitigar el impacto inmediato en las estaciones de servicio.
Esta postura oficial choca con las denuncias de empresarios y consultores. Salvador Jiménez, de Gasolineros Unidos, acusó racionamiento por parte de Pemex y favoritismo comercial.
«Tenemos cerrada una estación desde hace tres días porque no tenemos producto. Antes solicitábamos cinco pipas cada semana, pero ahora nos dicen que no hay o nos mandan media o una. Pemex da prioridad a sus franquicias y deja al último a empresas que no son de su marca», dijo.
Tamaulipas al igual que otras entidades registra entre otras entidades, realizan cierres parciales y totales ante la falta de producto y el racionamiento que realiza Pemex.
Añadió que importadoras como Valero y Shell carecen de diésel o lo venden por encima del precio tope, encareciendo los fletes logísticos de última milla de 50 centavos a 2.50 pesos.
Marcial Díaz Ibarra, director de QUA Energy, apuntó que la autoridad disfraza la escasez: «Prefiere llamarle ajuste logístico al desabasto», sentenciando que no hay independencia energética al importarse el 60% del consumo. Finalmente.
Alejandro Montufar, de PetroIntelligence, explicó que la estrategia federal para contener precios saturó la demanda sobre Pemex, dejando al descubierto la insuficiencia en los sistemas de almacenamiento del país.
