Operativo conjunto encabezado por fuerzas federales y estatales en Nuevo Laredo derivó en el aseguramiento de casi un centenar de pasaportes apócrifos de México y Estados Unidos, además de vehículos, dinero en efectivo y personas puestas a disposición de las autoridades judiciales.
De acuerdo con el informe oficial emitido por el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, las acciones ministeriales se concentraron durante el fin de semana mediante la ejecución de seis órdenes de cateo simultáneas en diversos inmuebles de la localidad.
El despliegue interinstitucional —en el que participaron elementos de la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional (GN) y corporaciones locales— tuvo como objetivo desarticular una presunta célula dedicada a la falsificación de documentos oficiales de identidad y viaje.
El saldo del aseguramiento
Durante las inspecciones en las fincas de la frontera tamaulipeca, los elementos de seguridad lograron incautar el siguiente material delictivo:
- 94 pasaportes apócrifos: Un desglose detallado de la autoridad confirma que 62 corresponden a documentación apócrifa de los Estados Unidos y 32 de los Estados Unidos Mexicanos.
- Vehículos: Tres camionetas de la marca Chevrolet de modelo reciente.
- Tecnología y efectivo: Siete dispositivos de telefonía celular, así como dinero en moneda nacional y dólares americanos en cantidades aún no especificadas.

Contradicción en las cifras de detenciones
El caso ha generado atención debido a una discrepancia visible en los reportes de las propias dependencias.
Mientras que el balance oficial de la tarjeta informativa del Gabinete de Seguridad señala formalmente la detención de dos personas, el material fotográfico y los registros distribuidos por la misma autoridad de seguridad nacional muestran a cinco personas bajo resguardo (tres mujeres y dos hombres), quienes fueron puestos a disposición del Ministerio Público de la Federación para determinar su situación jurídica.
Todo lo asegurado fue trasladado bajo un estricto despliegue de seguridad hacia las instalaciones federales correspondientes para la integración de la carpeta de investigación por delitos relacionados con la falsificación de documentos y lo que resulte.
