El Gobierno de México se comprometió a entregar 249 millones de metros cúbicos de agua a Estados Unidos entre el 15 de diciembre y el 31 de enero, cediendo a las presiones para abonar al adeudo hídrico binacional. Este acuerdo pone de nuevo a las presas Marte R. Gómez y El Cuchillo, en riesgo de perder una parte significativa de su almacenamiento, dadas las condiciones críticas de las presas internacionales.
La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum asumió el compromiso de cumplir con el adeudo que el presidente estadounidense Donald Trump reclamó apenas el lunes, amagando con imponer un arancel del 5 por ciento a los productos mexicanos si el País no cumplía con los 246 millones de metros cúbicos bajo el marco del Tratado de Aguas de 1944.
El anuncio del acuerdo fue hecho en un mensaje conjunto por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
«México tiene la intención de liberar 249 millones de metros cúbicos de agua para Estados Unidos, con entregas esperadas para iniciar en la semana del 15 de diciembre», se establece en el acuerdo.
«Los dos Gobiernos se encuentran en negociaciones y tienen la intención de finalizar el plan para el 31 de enero del 2026», añade.
El Cuchillo y Marte R. Gómez, las Únicas Opciones
Ante el bajo nivel de las presas internacionales —la Falcón con 11 por ciento de llenado y La Amistad en 23 por ciento—, los únicos embalses que tienen un almacenamiento superior al 80 por ciento son El Cuchillo, principal fuente de agua potable para Monterrey, y la Marte R. Gómez, de uso agrícola en Tamaulipas. Ambos se encuentran en la cuenca del Río San Juan.
El ex director de la Conagua, José Luis Luege, cuestionó el acuerdo y advirtió que estas presas son las únicas viables para cubrir el pago:
«No sé de dónde piensan entregar los 249 millones de metros cúbicos, si las presas La Amistad y Falcón -que están sobre la cuenca del Río Bravo y que almacenan agua para las entregas en el marco del Tratado- están en un mínimo peligroso», afirmó Luege.
«Las únicas presas con almacenamiento por arriba del 80 por ciento son El Cuchillo y la Marte R. Gómez, de la cuenca del Río San Juan, pero ésta no es parte del Tratado y no se cuenta con infraestructura para canalizarla (a Texas). Además, afectaría el agua para Monterrey y para los distritos de riego de Tamaulipas», alertó.
Aunque el Río San Juan no forma parte original del Tratado de 1944, el Gobierno federal firmó en noviembre de 2024 la Minuta 331 de la CILA, permitiendo usar su cuenca. De hecho, «El Cuchillo ha liberado en dos trasvases 260 millones de metros cúbicos en lo que va del año, cantidad que en su mayoría llegó a Texas.»
La SRE, por su parte, defendió el acuerdo, señalando que el País enfrenta «una sequía extraordinaria y sin precedentes que ha afectado a usuarios de ambos países», negando que se haya violado el Tratado a pesar de la crítica.
