Eje Conurbado
El miedo se apoderó de las zonas de construcción en el Valle de Texas y las consecuencias ya se sienten en la frontera de Tamaulipas.
A bordo de tres autobuses del ICE, decenas de mexicanos fueron entregados a las autoridades nacionales en el Puente Internacional Reynosa-Hidalgo, luego de ser capturados en recientes operativos masivos.
Los testimonios en la zona describen una escena cruda: los connacionales arribaron esposados y bajo la custodia de agentes de Protección Fronteriza.
Una vez que cruzaron a territorio mexicano, el Instituto Nacional de Migración (INM) tomó el control para asesorar a quienes buscan regresar a sus estados de origen o permanecer en Tamaulipas.
Freno económico y temor social
Más allá de las detenciones, la política antiinmigrante del Gobierno de Donald Trump ha generado un sismo financiero.
Según la Asociación de Constructores del Valle del Río Grande, la actividad en el sector de la vivienda se ha desplomado entre un 30 y 40 por ciento, una cifra que ha encendido las alarmas de comerciantes y empresarios de la región.
El descontento del sector privado radica en que las redadas, documentadas en videos que circulan en redes sociales, no distinguen condiciones: los trabajadores denuncian que no se da oportunidad de justificar la estancia legal de los empleados residentes.
Este clima de incertidumbre ha paralizado las obras y mantiene bajo un «miedo generalizado» a las familias migrantes que dependen de estos empleos.
