Eje Conurbado
Las principales ciudades de Tamaulipas registraron un aumento en la percepción de inseguridad durante el último trimestre de 2025, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), en la que Tampico destaca por presentar uno de los incrementos más notorios en este indicador.
Entre septiembre y diciembre de 2025, la percepción de inseguridad en Tampico pasó de 22.8 a 34.8 por ciento, un salto de doce puntos porcentuales que, si bien mantiene al municipio por debajo de la media nacional, rompe con la narrativa de estabilidad que había sostenido en mediciones recientes.
Nuevo Laredo fue otro municipio que registró un aumento, de un 38.4 por ciento en septiembre a un 42.5 por ciento en diciembre.
El dato confirma una constante en el estado: la inseguridad no se vive de la misma forma en todos los municipios, aunque el miedo sigue siendo un hilo común que se manifiesta con distintos matices regionales.
Frontera norte: miedo persistente
Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo continúan ubicándose entre las ciudades con mayor percepción de inseguridad urbana.
El ENSU refleja en estos municipios una alta sensación de riesgo en espacios públicos, desconfianza hacia las corporaciones policiales municipales y la normalización de conductas defensivas, como evitar salir de noche, modificar rutas o limitar actividades cotidianas.
En la frontera, la inseguridad es estructural, cotidiana y aprendida. No es sólo el delito; es la expectativa permanente de que algo puede pasar.
Centro del estado: tensión latente
En Ciudad Victoria, la percepción de inseguridad se mantiene en un nivel intermedio: menor que en la frontera, pero superior a la zona sur.
El dato relevante no es tanto el porcentaje, sino su volatilidad: la percepción sube y baja con rapidez ante hechos específicos, lo que habla de una seguridad frágil, sostenida más por la ausencia temporal de eventos que por una confianza institucional sólida.
Zona sur: menos miedo, pero más dudas
Tampico continúa apareciendo como uno de los municipios con mejor percepción de seguridad en Tamaulipas; sin embargo, el incremento registrado en el último trimestre introduce una señal de alerta que no puede pasarse por alto.
La ENSU sugiere que la población se siente menos insegura que en otras ciudades del estado, pero no necesariamente más protegida.
Persisten preocupaciones asociadas a delitos patrimoniales, fallas en servicios públicos y una percepción de desgaste institucional que no siempre pasa por la policía, sino por lo cotidiano.
En la zona sur, la sensación de seguridad parece sostenerse más por comparación —“estamos mejor que otros”— que por una confianza plena en las instituciones.
