Tras vencerse el plazo legal el pasado sábado para el pago de 249 millones de metros cúbicos de agua a Estados Unidos, el sector agrícola de Tamaulipas denunció un impacto directo en sus ciclos de siembra debido a la extracción de líquido de las presas regionales para cubrir este compromiso internacional.
A falta de la actualización de los reportes oficiales, la cuota hídrica se habría cubierto mediante el trasvase de 150 millones de metros cúbicos provenientes de la Presa El Cuchillo, en Nuevo León, sumado a extracciones adicionales de las presas internacionales La Amistad (Coahuila) y Falcón (Tamaulipas).
Esta maniobra ocurre luego de que el gobierno de Donald Trump emplazara a México a realizar un abono extraordinario bajo la advertencia de imponer aranceles. Cabe recordar que, al cierre del ciclo de cinco años en octubre, México presentaba un déficit de más de mil millones de metros cúbicos en el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944.
Jorge Luis López, presidente del Consejo Estatal Agropecuario de Tamaulipas, señaló una contradicción entre las garantías ofrecidas por el Ejecutivo Federal y la realidad que enfrentan los productores, particularmente en el Distrito de Riego 025, el cual depende directamente de las presas internacionales.
Al respecto, el líder agrario cuestionó la postura oficial de la Presidenta Claudia Sheinbaum sobre la supuesta nula afectación a los usuarios nacionales:
«Muchos concesionarios de las aguas del Distrito 025 tienen ya sin sembrar al menos 50 mil hectáreas por falta de humedad y las sembradas dependerán de las lluvias», lamentó López.
Contraste entre distritos
La crisis hídrica se concentra principalmente en el Distrito 025, ubicado en el norte del estado. En contraste, el vecino Distrito 026 ha logrado mantener su ciclo agrícola al surtirse de la Presa Marte R. Gómez, la cual no fue utilizada para el pago del adeudo con el país vecino.
Para los productores afectados, la entrega del recurso pone en riesgo la productividad de la zona fronteriza, quedando ahora a expensas de las condiciones climatológicas para rescatar las superficies que sí lograron ser sembradas.
