Eje Conurbado
Mientras la oposición advierte que la prohibición abrirá un mercado negro y castigará el vapeo con sanciones más severas que varios delitos contra mujeres, la mayoría morenista aprobó la reforma que prohíbe la producción y suministro de vapeadores en el País.
La Cámara de Diputados aprobó también incluye cigarros electrónicos y dispositivos análogos, luego de que Morena y sus aliados aceptaron modificaciones para evitar sanciones a consumidores.
La reforma establece penas de uno a ocho años de prisión y multas de 100 a dos mil UMA para quien participe en la adquisición, producción, fabricación, transporte, almacenamiento, comercio o venta de estos dispositivos con fines de comercialización.
El cambio central fue impulsado por el morenista Ricardo Monreal, junto con Pedro Zenteno y la petista Margarita García, para exentar de sanciones la posesión de vapeadores para uso personal. Según Monreal, el objetivo es evitar interpretaciones punitivas:
“Vamos a modificar el artículo 282 para que no existan efectos sancionadores a los usuarios… el verdadero objetivo de esta reforma no es castigar el consumo (…) era desmantelar el mercado que produce, distribuye y obtiene ganancias impresionantes, millonarias en detrimento de salud de los jóvenes”, dijo, tras admitir que recibió ofrecimientos de cabilderos.
La reserva también prohíbe los dispositivos desechables y amplía la definición de “dispositivos análogos” a equipos que calientan, vaporizan o atomizan geles, ceras, sales o aceites.
La votación terminó con 292 votos a favor y 163 en contra de PAN, PRI, MC, además de algunos morenistas, pevemistas y 32 petistas.
La oposición advirtió que la prohibición alimentará el mercado ilegal. La emecista Irais Reyes cuestionó que las sanciones superen las impuestas a delitos contra mujeres:
“¿En qué mundo vapear es más peligroso que golpear, lastimar, humillar, portar armas o drogas? (…) Más prohibiciones es igual a más mercado negro y más dinero para los cárteles”, afirmó mientras vaporizaba en tribuna.
La priista Ariana Rejón acusó al oficialismo de prioridades equivocadas:
“La gran prioridad en Palacio Nacional es terminar con el criminal vapeador sabor chicle”, dijo.
“Esta es la justicia selectiva de la 4T: mano dura para el vapeador, pero manos cruzadas para la salud de las mujeres”, añadió.
El panista Federico Döring acusó a Morena de violar criterios de la Suprema Corte respecto al derecho al libre consumo. “Genera un mercado negro de 26 mil millones de pesos (…) violando la tesis de la Corte que propuso su Rasputín Zaldívar”, reclamó.
Desde el oficialismo, Pedro Zenteno respondió acusando mala fe en los señalamientos opositores:
“Quedó muy claro en la reserva (…) vayan y envenenen a su puta madre que los parió”, expresó.
